La “comida basura” a la basura

Ainhoa Manjón y Jessica Olmedo, 3º D

La comida basura o comida rápida está presente en nuestra vida diaria.  Se puede encontrar en supermercados, tiendas y en establecimientos. Uno de los casos más conocidos es el de la famosa cadena McDonald’s, la mayor compañía de comida rápida por ingresos según afirma el diario El País.

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Esta clase de comida contiene niveles muy altos en grasas, sal, condimentos, numerosos aditivos alimentarios y azúcares que estimulan el apetito y la sed, lo cual posee un gran interés comercial ya que de esta forma se estimula el consumo de estos alimentos.

Todos los alimentos son perjudiciales si se abusa de ellos, pero en el caso de la comida basura, con cantidades muy pequeñas se consigue el mismo efecto. Este tipo de alimentos proporciona grasas, colesterol, sal y azúcares, mientras que una comida normal proporciona fibras, carbohidratos, proteínas, vitaminas y minerales necesarios para el buen funcionamiento del cuerpo. Como podemos ver, la diferencia en la calidad y el valor nutricional es notable.

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Llevar una vida acelerada cuya alimentación sea básicamente la comida rápida puede generar obesidad, enfermedades del corazón, diabetes del tipo II y celulitis, entre otras cosas. Por lo que no es nada recomendable. De vez en cuando podemos comer este tipo de comida, pero no se debe abusar.

En 2010 se estrenó un documental llamado “Super size me” basado en los cambios que este tipo de comida ejerce sobre el cuerpo. El director del documental hizo la experiencia de comer todas las comidas en McDonald’s durante un mes. Al cabo de los días ya se podían observar los cambios físicos tanto exteriores como interiores, poniendo en evidencia lo perjudicial que puede llegar a ser el abuso de este tipo de comida.