Posibles alternativas a la sociedad capitalista

Clara Sanz y Marta García, 3ºD

 El capitalismo y el consumismo

El capitalismo es un sistema socioeconómico basado en el intercambio de mercancías, en el cual los medios de producción y distribución son de propiedad privada y con fines de lucro. Es decir, los individuos y/o empresas producen bienes y servicios de forma privada e independiente para un mercado de consumo grande y, así, obtener ganancias. El intercambio de estos productos por dinero se realiza a través del comercio. La distribución se organiza mediante un sistema de precios para los bienes y servicios. Los precios se determinan en un mercado libre que depende de la interacción entre la oferta y la demanda. Si hay mucha demanda de un producto o servicio, el precio del mismo sube; mientras que si hay poca demanda, el precio es inferior.Capitalismo

En la actualidad, este sistema ha conducido a los ciudadanos al consumo desenfrenado de productos que ya se han convertido en necesidad. Por ejemplo, hoy el consumo de Internet y de teléfono no es prescindible: hay muchos trabajos que dependen de ello. Aunque la circunstancia de que si todos utilizamos este servicio conduciría a que su precio bajase, esto no es así. Ahora, las empresas poderosas marcan los precios y nosotros, los consumidores, poco podemos hacer.

 Posibles alternativas

Para mucha gente el capitalismo no ha funcionado bien durante mucho tiempo. La mayor desventaja que tiene es el aumento desproporcionado de las desigualdades: unos se enriquecen  ilimitadamente mientras que otros se empobrecen. Con el tiempo, estas desigualdades han aumentado exponencialmente y esto produce crisis y malestar social.

Muchos  han pensado en alternativas para poder solucionar los problemas de estas desigualdades. Por ahora no se ha encontrado una alternativa que sea sostenible, es decir, que se pueda poner en funcionamiento en todo el país. Pero se podrían encontrar sistemas que permitieran  ir disminuyendo dichas desigualdades.

Por ejemplo, un sistema más solidario mediante el cual los ciudadanos puedan hacer frente al sistema económico. Se trata de las cooperativas  y  alternativas económicas locales y sostenibles. Funcionan de forma que  un pueblo o barrio puede abrir un comercio alternativo intercambiando bienes o servicios. De esta forma estaríamos consumiendo entre nosotros sin gastar dinero o gastando menos, ya que no consumiríamos productos de las grandes marcas que para comercializarse necesitan pagar publicidad, distribución, transporte, intermediarios y un largo etcétera que hace que el precio se multiplique por cuatro.  Otra condición bastante importante es que habría un límite de acumulación de riqueza. Esto es, se trata de producir una serie de productos limitados y vender o intercambiar lo mismo que se consume o por el mismo precio.  Así, no se desarrollarían las desigualdades a las que estamos acostumbrados.

Algo que también  podría ser una  alternativa son las páginas webs o tiendas donde se practica el trueque. La mayor desventaja del trueque es que lo más probable es que no encontremos rápidamente a alguien que quiera intercambiar lo que nosotros queremos y por lo que estamos dispuestos a ofrecer. O a lo mejor sí. Quién sabe. En Internet cada vez hay más páginas de este tipo.

Otro problema: la corrupción

Otro tema a tratar dentro del capitalismo es la corrupción. Se trata del mal uso público del poder y de los recursos de todos para conseguir una ventaja ilegítima, secreta y privada. Y en nuestra opinión, sin la que no se hubiera producido la crisis económica que sufre España a día de hoy. Todo lo que estamos conociendo sobre la corrupción en nuestro país se hubiera minimizado si los controles hubieran funcionado.  Además, cuando descubren a los corruptos es muy difícil demostrar jurídicamente su culpabilidad. Parece que estas personas actúan como si tuvieran las espaldas cubiertas.

Creemos que la corrupción solo se puede atacar con la tolerancia cero. Y para ello, la honradez de las personas y de los políticos ha de estar probada. En caso de que se detecte alguna corrupción, se ha de castigar ejemplarmente.

Es posible un futuro esperanzador

En realidad, pensamos  que es muy difícil que se pueda substituir este sistema capitalista que tenemos hoy en día.  Ya lo hemos dicho.  Pero lo que sí se podría hacer para funcionar un poco mejor es controlar la corrupción – tarea difícil pero eficaz- y también regular la riqueza de las personas para que no haya tanta desigualdad. Esto se puede intentar con la transparencia (los políticos han de declarar sus bienes cuando toman posesión de un cargo, y después se ha de controlar su enriquecimiento). También son importantes los pequeños cambios de comportamiento y de actitud: intentando un consumo de cercanía (que no será masivo, pero será suficiente para productores, vendedores y consumidores) y procurando comprar los productos de temporada.

Por supuesto es fundamental el cambio de mentalidad. Nadie se va a enriquecer en dos días (los llamados pelotazos a los que estábamos acostumbrados; íbamos a ser millonarios en cuatro días). Solo vamos a vivir correctamente.  Está claro que podemos vivir con bastante menos pero también  debemos exigir que los servicios públicos (educación, sanidad, carreteras, infraestructuras varias…) sean de calidad y para todos.