El coche sin conductor de Google se enfrenta a la ciudad

Álex Pérez Sánchez, 3r D

Google avanza en su proyecto para crear un coche que se conduzca solo, y ha desvelado que durante el último año varios prototipos han circulado por zonas urbanas, algo que, según la compañía, resulta mucho más difícil que hacerlo por autopista.

Desde hace aproximadamente un año, los 24 Lexus RX450h equipados con sensores de Google han estado circulando por las calles de Mountain View (California, EE.UU.), donde el gigante tecnológico tiene su sede.

Coche sin conductor de google

“Hemos mejorado nuestro software para que pueda detectar cientos de objetos distintos simultáneamente -peatones, autobuses, una señal de ‘Stop’ sostenida por un agente de tráfico, o un ciclista que indica con el brazo un próximo giro-“, indicó Urmson, uno de los responsables del experimento.

Destacó que, a diferencia del ser humano, el vehículo sin conductor “puede prestar atención a todas estas cosas sin jamás cansarse o distraerse”.

El coche que se conduce solo de Google es un proyecto iniciado en 2009 con la vista puesta en el futuro, aunque desde entonces sus dos docenas de Lexus ya han circulado -y, por tanto, registrado en mapas 3D- hasta 700.000 millas (1.126.000 km), hasta ahora fundamentalmente en autopistas y carreteras.

En todos los kilómetros que estos vehículos han recorrido hasta la fecha siempre ha habido un conductor humano sentado frente al volante, preparado para tomar las riendas del automóvil si hubiera algún percance.

Los vehículos inteligentes

La lógica del funcionamiento de estos vehículos “inteligentes” se basa en un sistema de probabilidades: cuando, por ejemplo, el coche llega a una intersección con varias indicaciones de ‘Stop’, el aparato reconoce la situación -previamente registrada por los ingenieros de Google- y calcula cuántas posibilidades diferentes hay, para preparar así una respuesta para cada una de ellas.

Pese a todo, el director del proyecto reconoció que aún quedan muchos problemas por resolver y que, entre otras cosas, todavía deben circular los vehículos por muchas calles de Mountain View antes de empezar a hacerlo por otros núcleos urbanos.

Además, de salir adelante, el proyecto de Google también deberá encontrar un encaje en el actual código de circulación, que en ningún caso contempla la posibilidad de vehículos que circulen sin conductor.

Parece ciencia ficción, ¿verdad? Sin embargo, no debemos olvidar que detrás de estas máquinas programadas siempre está el ser humano. No vayamos a creer que las máquinas sean superiores a nosotros. Aunque… pensemos en la película Una odisea del espacio 2001.

Una odisea en el espacio, una película sobre la inteligencia artificial

2001:  A Space Odyssey  (en Hispanoamérica, 2001: Odisea del espacio; en España, 2001: Una odisea del espacio) es una película de culto del género Ciencia Ficción dirigida por Stanley Kubrick y estrenada en 1968. Esta película fue revolucionaria  por sus efectos especiales, su realismo científico y sus proyecciones vanguardistas.

El guion fue escrito por el propio Kubrick y por el novelista Arthur C. Clarke, basándose en una novela corta de este último, titulada El centinela, escrita en 1948 y publicada originalmente en la revista “10 Historias de Fantasía”, en 1951.

Es una película de ciencia ficción que aborda temas como la evolución humana, la tecnología, la inteligencia artificial y la vida extraterrestre. Su trama se centra en un equipo de astronautas que trata de seguir las señales acústicas emitidas por un extraño monolito hallado en la Luna y que parece ser obra de una civilización extraterrestre.

Uno de los temas de la película, la inteligencia artificial, es la razón por la que la hemos relacionado con el desarrollo del coche inteligente. ¿Podrá el coche superar la inteligencia del ser humano? ¿Su conducción será mejor que la de los hombres? Estos temas son abordados en la película que recomendamos fervientemente.

Por otra parte, la banda sonora de la película incluye música de Richard Strauss (la introducción de Así habló Zaratustra) que se hizo popular a raíz de la película.

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