¿Las tallas de ropa son falsas?

Nicole Ruiz y Helena Carrasco, 3ºD

El 44% de los españoles se plantea hacer dieta, incluso sin control médico, debido a que no suelen encontrar  la talla adecuada. El patrón de tallas existente en la actualidad (XS, S, M, L, XL, XXL, XXXL) no se corresponde a las verdaderas tallas (32, 34, 36….), confunde, desorienta y  aumenta el riesgo de padecer anorexia y bulimia entre los jóvenes.

 Aunque el 80% de la población femenina española presenta un Índice de Masa Corporal (IMC) dentro de la normalidad, la mitad afirma no encontrar ropa de su talla. A la luz de los resultados analizados sobre la percepción social que tienen los consumidores, el 87% de las personas encuestadas admiten que su talla cambia según el modelo de ropa que se prueban, incluso en la misma tienda. Porque ocurre que cada firma de ropa tiene su propio tallaje.  Y eso contribuye aún más a la confusión.

Las tallas de ropa

La ausencia en los comercios de determinadas tallas, aunque entrarían dentro de un prototipo de normalidad en la constitución física de las personas que las usen, provoca que muchos consumidores se sientan ‘insatisfechos’ con su propio cuerpo –al no entrar en dichas tallas- e inicien dietas de adelgazamiento incluso sin supervisión médica. Esto aumenta mucho el riesgo de sufrir un trastorno de la conducta alimentaria, como la anorexia y la bulimia nerviosas.

Trastornos de conducta alimentaria

 Las asociaciones de ayuda y lucha contra la anorexia y la bulimia alertan del riesgo de no encontrar una talla adecuada como factor de inicio de trastornos de conducta alimentaria. Resaltan que más del 65% de los jóvenes y adolescentes no se sienten a gusto con su cuerpo y desearían modificarlo.

La presión social a favor de la delgadez y tomar la decisión de perder peso a través de dietas restrictivas sin control médico significa la puerta de entrada a un trastorno de conducta alimentaria. Afectan al 5% de las chicas y un 11% presentan síntomas el riesgo de sufrirlo. Estos casos se están ampliando a niños de nueve y diez años de edad y se alarga hasta los 30 años en las mujeres.

Pero no encontrar la talla de ropa deseada no es un problema sólo femenino;  en los hombres también se experimenta este problema. Se sienten “molestos, tristes, preocupados y/o culpables”. Las mujeres se sienten más “ansiosas y deprimidas” que los hombres cuando no encuentran su talla. Las que dicen sentirse más insatisfechas cuando su talla varía se plantean con mayor frecuencia el hecho de iniciar una dieta o dejar de comer.

Recomendaciones

Aconsejamos  denunciar, a través de los organismos de defensa de los derechos del consumidor, cuando  nos encontremos que las tallas varían en función de los modelos que se prueban o no encontramos nuestra talla. Por supuesto,  también recomendamos  no realizar dietas sin control médico y evitar la comparación de uno mismo con los modelos que aparecen en la publicidad, los medios de comunicación y los catálogos. Ya sabemos que todo eso es mentira. No existen esas bellezas perfectas.